2 ago 2007

A veces

A veces, como un tronco de árbol,
pálido y envejecido,
no muevo las ramas, me seco,
un color grisáceo me invade.
Se ocultan mis follajes, caen
mis flores sobre el cementerio,
parezco mariposa muerta
o mosca sobre el basurero.
A veces, como cenicienta
me esclavizo en la rutina,
en la extremada importancia
por el orden y la limpieza.
Se va mi mente y divaga
en mundos alejados, fríos,
muertos, torturados, malditos.
Me hipnotizo y trasmuto.
Amor, dame tu mano, a veces,
cuando me siento que no vuelvo,
que no respiro, que no puedo
¡Abrázame fuerte, amor, vuelve!