30 ago 2007

Querida tristeza...

Buenos días tristeza, que pronto me viniste a saludar, recién amanece el día, y aquí a mi lado sentada ya estás... Tristeza, ¿Porqué has venido? Muchas veces te he dicho ya, que no vengas a saludarme, porque quiero un poco respirar...
Me ahoga tu compañia, me aturdes y me das en qué pensar, me acompañas desde hace ya tantos días, que al final te podría extrañar... Tristeza, tú me llamas cada noche, cuando cansada en tu cama estás, yo escucho tus lamentos y recuerdos, mientras veo tus lágrimas brotar...
Sé que no te das cuenta al hacerlo, pero continuamente me llamas sin parar, cada pensamiento y cada recuerdo, compartes conmigo muy a tu pesar...
Te cojo de la mano y te digo, que con el tiempo, todo pasará... Y tu alma siempre contesta: tristeza, tú también me abandonarás... Por eso amiga mía, yo te vengo a saludar, porque quiero que tu entiendas algún día, que sola no estarás...
Si bien es cierto, que hace ya tiempo que compartimos el mismo hogar, pero también sé que en cualquier momento, me podré marchar...