25 ago 2007

Mirando al cielo...

Mirando las estrellas me di cuenta, que en cada una de ellas existe un paraíso. Observándolas descubrí la infinidad de cosas que perdemos. Ellas que están allá, tan lejos de éste mundo, al menos sobreviven con su pequeño brillo; y nosotros aquí, tan llenos de momentos, nos sentimos morir cuando algo se termina... Mirando las estrellas comprendí el valor que no le damos a la vida. Cuando ésta sin querer nos quita cosas, pensamos que es injusta y olvidamos que sin ella no seríamos quienes somos... Hoy sin pensar vi volar una estrella en su gran mundo... La vi volar sin rumbo y la noté perdida. Me di cuenta que a veces no sólo en éste mundo existe la soledad...
Que ellas también la sienten, como cualquier persona, pero ellas siguen brillando, buscando una razón para salir de la misma.
En cambio, nosotros pensamos que estar solos es el fin del mundo; y no nos damos cuenta que a veces la soledad nos ayuda a encontrar respuestas que antes no estaban...
Mirando las estrellas pude ver, que la felicidad llega en cualquier momento... Aunque todo se termine en éste mundo... Hasta lo más hermoso, lo más molesto y doloroso. Hoy mirando una estrella, sentí el calor de aquel amor que se marchó...
Y descubrí que en ella están los sueños, los besos y aquel tiempo que se perdió un día. Comprendí que el amor tiene un millón de vueltas... Que a veces nos sorprende, nos da la felicidad, pero otras veces se transforma en lo peor que hay. Mirando una de ellas aprendí a sonreír, y a ver la realidad. Mirando otra de ellas, pude ver la verdad... que no sirve el orgullo cuando existe la amistad, que no sirve llorar cuando un amor se va, que no vale la pena aprender a callar, que no existen las fronteras cuando tenemos una vida...