Para aquellos que nos sentimo desdichados en la vida, siempre hay algo que puede hacernos sonreir y olvidar la tristeza que nos embarga... Aprender de los errores.
La tristeza es siempre como una esponja, absorbe el agua de la vida hasta hacerla morir. Sentir deseo y estrangularlo a un tiempo es como llenar el mar de piedras e intentarlo cruzar. Cuando veas que no puedes soportar el vacío de la soledad, si la fuerza sólo en tu saliva está, aprende a actuar. Cuando sientas la necesidad no es bueno sólo dar de ti la parte buena y que sólo va bien, aprende a llorar. Las marcas que deja la vida en la cara se ven, las huellas que deja el amor, en el corazón se leen. Aprende a ver y a leer...
