En mi mente esta tu recuerdo, en mis ojos tu sonrisa, tus ojos, tu pasión por vivir, tu manera de amar, en mis oídos tu suave y dulce voz que me sigue y atormenta en forma de recuerdo acerca de lo que un día fue mi motivo de vida y hoy es el que me la quita, en mis manos esta tu dulce y suave piel que me cobijó en innumerables ocasiones haciéndome sentir segura y entre sabanas de seda. En mi piel están tus caricias y ese amor que a nadie entregaste de esa forma, en mis labios están las palabras mas hermosas y románticas que pude decir y también las que callé. Pero además, están las que me costaron tan caro como para no tenerte hoy a mi lado y los más dulces y agradables besos que cualquier hombre desearía probar. Y por ultimo, en mi espalda esta esa dolorosa y pesada mochila llena de ti, de recuerdos que no me dejan olvidar que si se puede ser feliz así como lo fui contigo, llena de canciones que me enrostran tu partida, de melodías y poemas que hago cada día para ti, de lagrimas que cada día cuentan el tiempo sin ti y de miles de cosas que ya pesan tanto que moriré en el desierto por la fatiga de arrastrarla sin fuerzas.
Lo que hace que la mochila sea dolorosa y pesada, es solo el hecho de saber que ya no estas y que te fuiste para siempre. No lo que contiene, sino tu ausencia.
