Heme de nuevo aquí, superando un año más que se desvanece, siempre cambiante entre tanto cambio... Superando como siempre les momentos de soledad vivida estando rodeada de esos seres que han compartido conmigo todas las alegrías, las penas, los momentos dulces, los amargos, las inquitudes, las sonrisas... vividas. Pero hoy me siento en paz... En paz por la simple alegría de sentirme querida, en paz porque me siento libre, en paz porque con ellos sé que puedo ser la protagonista de mi propia obra sin tener que pasar a un relegado papel de extra en esto que es la vida...
Aunque sigue habiendo soledad en mi corazón y necesito del calor para seguir sintiéndome alegre, feliz y con ganas de vivir... Aún así, muchas de las veces, les sigo robando a mis amigos un tiempo que ni siquiera ellos disponen de él. Amigos los que me rodean y hacen que siga adelante sin ellos saberlo... Bueno, en realidad si que lo saben, pero muchas veces hacen como si nada. Saber que están ahí para todo lo que necesite, hablar, ir de copas o incluso estar mirándonos con el silencio como único testigo... Eso es lo bueno de los amigos, que están ahi quieras o no, para las buenas y las malas... Unos tan cerca y otros tan lejos, pero que igualmente siguen siendo amigos...
