El fantasma del autor llega un momento, temprano o no, en el que todo aquel, que quiera adentrarse en el mundo de la palabra escrita, deberá enfrentarse al fantasma del autor. Hoy, ese momento, finalmente ha llegado, pero queda la sensación de que esta no será la última vez que me cruce con él, aquí les transcribo mi pequeño pero profundo diálogo...
Mientras me guarecía una vez más de las tempestades mundanas sumida en mi oscuridad, tropecé nuevamente con este papel en blanco, mi mirada se enterraba en pensamientos distantes cuando una figura penetra la oscuridad, trayéndome bruscamente de nuevo a lo terrenal…
-¿Por qué no dejas ese estúpido afán ya?- Dijo sin inmutarse mirando mi papel en blanco. ¿Quién eres? pregunté con sorpresa, -¡no se esta listo para recibir una respuesta si no eres capaz de responder otra pregunta!-
Tal vez no hay nada que dejar y es esta pasión la que debería soltarme, respondí con poca seguridad…
-Yo soy el fantasma del autor, pero tú puedes llamarme… “natos”, ¿Qué es lo que te hace creer que posees ese don natural para escribir?...-
Su voz emitía siempre un tono de superioridad y jerarquía que inquietaba, pero empecé a entender como funcionaba… debería responder cada pregunta para poder hacer las propias y el también debería responder por su propia regla.
No poseo ningún don natural, tengo la naturalidad de escribir casi por inercia sin que esto me pese, y tú, ¿Que clase de fantasma eres, que increpas en los anhelos de la gente?
-Es una buena respuesta en forma de pregunta, yo soy el contrapunto que siempre esta al lado de cualquier escritor, me he presentado ante los más grandes escritores universales, nadie esta exento a mi presencia ni siquiera los más pequeños e insignificantes como tú, y nadie puede cuestionar tan insolentemente mi aparición, así que escribes como un acto inerte pero, ¿Para qué escribes?-
Para trasmitir, para llegar a otros a través de las palabras… -¿Y qué harás cuando tu acto mecánico no este acompañado por la inspiración?- No lo se, sabré que ésta volverá en otro momento…
-¿Y si no es así? ¿Si no tienes el don ni la inspiración que ofrecerás al lector?-
Si no simplemente me dejaré llevar y ¡seré voz de aquellos que quieren decir pero no saben utilizar las palabras como herramientas de lucha!
–Tú, ¿Qué clase de omnipotencia habita en ti que te crees merecedora de ser vocera de otros?-Es la humilde idea de que mis palabras sirvan para contar realidades ajenas y encontrar un receptor que reciba un aprendizaje de eso.
-¿Y si no hay sujeto que quiera que seas voz de sus bajezas?- entonces dispararé mis propias miserias y dolores -¿Quién las recibirá?-
¡Yo misma!, pero con la sabiduría de aquel que finaliza un circulo y recibe el resultado transformado…
-¿Qué harás cuando adviertas que nadie espera tus escritos?-
Trabajaré para mejorar mis redacciones mientras espero al lector, se que alguien interpretará lo que digo algún día…
-¿No es un tanto ilusorio, correr tras una espera de algo que quizás nunca llegue?- Si lo es, pero la ilusión es un elemento esencial para el alimento del alma.
-Es decir, que entregaras tu vida para alimentar algo tan abstracto y tan insípido como: ¿el concepto del alma?-
Me entregaré en pos de aquello que crea alimento, en base a aquello que crea acertado sin importar tales cuestionamientos.
– ¿A caso tratas de decirme que es para ti, un acto altruista donde te entregas sin la seguridad de recibir algo a cambio?-
A lo mejor la equívoca idea de que esa entrega traerá devolución, es lo que no le permite al hombre disfrutar de la entrega misma y no debo ir tan desviada, pues de otra forma tú no estarías aquí…
-¡Te equivocas! yo solo estoy aquí por tu debilidad, no vi nada de especial en ti más que a ti misma, así como tú ya me habías sentido en esa oscuridad pero aún no era momento de presentarme ante ti, tus respuestas parecen firmes… pero déjame decirte que no lo son, de ser así, mi aparición no hubiera sido posible…-
Si, ¡si lo son!, por que desde el momento que entendí que jamás me ejerciste miedo supe que tu solo eras un reflejo espejado de lo que soy… que tu eres una invención del miedo mismo, pero que una vez aquí ayudaste a encontrarme con la seguridad… Yo ya me había formulado tales preguntas, pero jamás había dado con las respuestas, por eso estas aquí… Y ahora que lo he entendido, mi espíritu se siente libre de saber que he llegado hasta ellas.
-Has descubierto una gran verdad que vivía en ti dormida, ya no te aprisionan tus miedos y puedo dejarte por hoy...mientras no olvides que los miedos aprisionan al hombre cuando éste les da más poder del que merecen y que solo su corazón los liberará de ellos y los conducirá hasta ese su camino correcto, donde el miedo no es más que un acompañante que los acerca hasta sus propias respuestas.-
Y dicho esto mi pecho se descomprimió...Y mi corazón me liberó dejándome en un estado de gran disposición, retomando mi papel en blanco comencé a escribir la primera línea… Y empezó esta historia… el fantasma… ¡desapareció!
