En algún lugar que ahora no recuerdo leí esto... Y en estos momentos de mi vida, podría aplicármelo a mis propios pensamientos. Puedo parecer demasiado brusco y extremista, pero pensándolo con detenimiento, tiene parte de razón... ¿Porqué nuestros familiares, amigos, seres queridos... nos abandonan? No es justo, me prometiste que ibas a seguir al pie del cañón, que no te separarías de nosotros tan facilmente... Y en parte fue verdad, no mentías, luchaste hasta el final, siempre con el apoyo de todos aquellos que te querían...
Cómo dije a tu familia, queremos que sepas que estás ahí en el cielo, que aquí nadie te olvida y que todos te queremos, que sepas que algún día volveremos a vernos, y ya sólo habrá alegría ya no habrá sufrimiento...
Padre nuestro, de todos nosotros, de los pobres, de los sin techo, de los marginados y de los desprotegidos, de los desheredados y de los dueños de la miseria, de los que te siguen y de los que en ti ya no creémos...
Baja de los cielos, pues aquí está el infierno. Baja de tu trono pues aquí hay guerra, hambre, injusticias. No hace falta que seas uno y trino, con uno sólo que tenga ganas de ayudar , nos bastaría...
¿Cuál es tu reino?¿El Vaticano?¿La banca?¿La alta política? Nuestro reino es Nigeria, Etiopía, Colombia, Hiroshima... El pan nuestro de cada día son las violaciones, la violencia de género, la pederastía, las dictaduras, el cambio climático...
En la tentación caigo a diario, no hay mañana en la que no esté tentada de creas un Dios humilde, a un Dios justo. Un Dios que esté en la tierra, en los valles, los ríos, un Dios que viva en lluvia, que viaje a través del viento y acaricie nuestra alma.
Un Dios de los tristes, de los homosexuales, un Dios más humano. Un Dios que no castigue, que enseñe. Un Dios que no amenace, que proteja... Que si me caigo, me levante, que si me pierdo, me tienda su mano. Un Dios que si yerro no me vulpe y que si dudo me entienda. Pues para eso me dotó de inteligencia, para dudar de todo...
Padre nuestro, de todos nosotros, ¿Porqué nos has olvidado?
Padre nuestro, ciego, sordo y desocupado, ¿Porqué nos has abandonado?
