9 ene 2008

Te deseo...

Hoy amanecí enloquecidas por las ganas de ti, y debo confesarte que te he pensado en deseo extremo, en ganas de sentirte tan dentro de mi, que me sientas completa... Que sientas mis palpitaciones sexuales, esas que no sé si has llegado a sentir pero que siempre estarán presentes en nuestros encuentros...
Es mucho tiempo ya, y hoy están rebosando esas ganas, quiero verte, acariciarte, dejarme acariar por ti como quieras, como sea... No sé si pasará mucho tiempo más o si será pronto, pero debo advertirte que cuando llegue el momento, deberás estar preparado porque te lo exigiré...
¡Tengo muchas ganas de ti! ¿Acaso no lo entiendes o no lo sientes?
Quiero sentir que mis fluidos resbalan sobre ti, sentir dentro tus dedos, sentir tu lengua ahí donde descubrirás que es lo que me gusta y me hace enloquecer... Y sentir como lentamente te posas sobre mi, luchando a mi fingida resistencia y te colocas cerca para sentir el calor de mis gemidos que piden a gritos que me poseas...
Quiero sentir el calor de tu lengua sobre mis pezones que se te ofrecerán a tus labios mirones y a tu aliento deseoso de esta locura sin fin. Tendré mis piernas bien abiertas esperando por ti y mis labios hinchados por querer que los tuyos se posen sobre ellos...