16 nov 2007
Ya nada importa...
Qué importa que mis suplicas sean inertes a tus sentidos, que el cielo entero se desplome sin una explicación, que una llama me ahogue en la locura o el resplandor de esa llama hoy haya muerto en mi corazón... Mas ya nada importa cariño mío, yo no sufro ni siento solor, tus palabras yacerán en el olvido, aunque mis labios aún recuerden quien un día los besó y mi cuerpo necesite la dulzura de ese amor... Y qué importa vivir enternamente o morir en eterno dolor, que el silencio del alma busque quien escuche su tenue voz, que en un instante desaparezca la calma o sumida en la tristeza el sabio pierda la razón... Mas ya nada importa cariño mío, vivo inmersa en la locura en que tu odio me hundió. Pero que importa que ya todo sea inmensa oscuridad, que el lamento y el olvido, nada ya nos tengan que enseñar, que aún sintiendo la esperanza veas que mi alma sin consuelo yacerá... Mas ya nada importa cariño mío, sé que despierta acostumbro a soñar, sé que ha vuelto a golpearme aunque la herida finja al ojo no sangrar... Mas ya nada importa cariño mío sé que todo tiene principio y final...
