A veces sentimos que nos hundimos en la tristeza,
el corazón se rompe, y nos cegamos con pereza,
faltos de amor nos encontramos, perdidos en la pobreza,
y todo da vueltsa en la cabeza...
Entonces recordamos que tenemos amigos cerca,
en los cuales nos afirmaremos en sus hombros al caer,
a veces nos sentimos solos rodeados de riquezas,
pero nos olvidamos de nuestra propia naturaleza...
No podemos evitar el amarnos cada día,
porque al mirarnos nace una llama de amor y fantasía,
y esperamos palabras del ser amado, que suenen cual melodías,
palabras que devuelven a nuestro corazón la armonía...
Melodías que nos hacen soñar,
con un comienzo que hay que valorar,
reviven en nosotros un sentimiento semejante al volar,
hacia un mundo de ensueño donde ya no quieres escapar...
