2 sept 2007

No me lleves contigo...

Dentro de esta compleja existencia, mi corazón herido necesita la paz. Me encuentro bajo el fúnebre manto de un ángel negro, hundiéndome en la oscuridad, en las penumbras...
Mi final está escrito. Si tuviera la esperanza de que me salvaras, se que me dejaras... Le entregaría mi alma al mismo demonio porque tu volvieras. Siento que mi alma y mi corazón se desvanecen... ¡Ya no hay nada!
Mi corazón se está quebrando como un pedazo de vidrio, quiso vivir y se engañó...
Reina de la oscuridad, ven por mí. No dejes que este ángel negro me lleve hacia el más allá...
La muerte está conmigo, la felicidad se fue, dejándome tan solo tristeza y rencor. La felicidad es efímera como todo lo que conocemos, pero lo que si que es eterno, es la soledad y el dolor...