6 sept 2007

A mi querido lector...

Para tí dejo estas pocas palabras; he intentado que sean bellas para exaltarles el valor... A ti te escribo hoy esto, que nace del alma mía y que no tiene comparación. Pues sin haberte conocido, contigo el cielo he compartido, mis risas y tristezas, hasta mis momentos de entereza...
A tí, mi querido lector, persona que anhela encontrar la certeza en la palabra que pueda describir tu pasión... A tí te bendigo mi amigo, por estar hoy conmigo posando tu mirada sobre mis dulces palabras y sintiendo lo que al escribir sintió mi corazón... A tí te he escrito, a tí hoy me dirijo, y humildemente te pido un consejo de amigos...
Si la emoción has sentido, y has llorado o has amado conmigo, ¡cúentalo! que exaltar el alma es el camino de todo aspirante a lírico... Si no he llegado a tu alma, si mis palabras pasan vanas, dilo fuerte hasta gritar, para que a mis oídos llegue y el alma me doblegue a escribir versos más fuertes que te puedan embelesar... Para llegar a ser aquella flor marchita de primavera comparada a bellas rosas, la que te pueda enamorar...