Gritos en medio de la penumbra
mientras araño mi rostro pidiendo mi libertad.
Se desangra mi piel y rasgo mi herida,
convirtiéndome en el monstruo de mis pesadillas.
Canto de melodiosa sinfonía entonada por muertos
atrapados en el infierno aquí en la tierra.
Cubro mis ojos ensuciando mi semblante
con mis manos llenas de sangre.
Mi alma rota vaga por ahçi
ocultándose para subsistir.
Mi aliento quebrado cual voz afónica
ecos profundos bañados en dolor.
Olor a muerte me fundo en un sepulcro
el féretro me aguarda, las lágrimas se desvanecen
como aquellas promesas de ayer...
No somos nada, sólo polvo que se va con el viento,
el mismo que me abraza
y en ocasiones siento morir.
Ya no sé lo que escribo,
sólo frases brotadas del yo oculto,
que corrompen mi alma dejándome indefensa.
Oh! Fracaso dibujado con las manos inocentes
Oh! Sueño vivido que en mi mente retorcida penetras.
No sois más que un engendro del mal
la escoria de la vida
sólo consigo el exilio y el odio.
Sólo caos, mundos destrozados,
palabras que me rompen
cuál látigos me desgarran la piel...
