10 jul 2007

Desenfreno inusitado como en fiesta de baco
en locura divina se estremecen mis pieles
bulle por la sangre un fuego exaltado
arrebato de pasiones que nace y se enciende.
No hay moderación, no hay recato o calma
los sentido se prenden en conjugación
de la euforia química de nuestras ganas
se enhiestan los nervios en provocación.
Impetuosa la boca sensibiliza la lengua
osada y procaz protagoniza el exceso,
los cuerpos se entrelazan sin prisa ni tregua
copulando en un acto de entrega y deseo.
Sexualmente ligados en la hilaridad de Eros
siameses frenéticos, húmedos y ardientes
en vigorosa cabalgata, disfrutas con esmero
en mi estrechez de hembra, que te consiente.
Soltando las riendas de nuestras fantasías
logramos que lo mítico sea realidad
descubriendo que el sexo es fusión activa
del cuerpo, del alma y de la sensualidad.
Hacemos de la entrega un episodio tan nuestro
poseyéndonos totalmente, como debe ser
gimiendo el placer de tenerte tan dentro
el orgasmo es simultáneo una y otra vez...