4 jul 2007

Cosas que pasan...

Os escribo desde mi exilio…
Aquí en casa, durante mi cena observando la caja tonta, me he dedicado a beberme una botellita de vino para calmarme de las tensiones acumuladas en estos últimos días… Explicarlos sería volver atrás y sentirme dentro de una pesadilla que no para de repetirse! Oh Dios! La botella se ha acabado… Espera que voy a ir a prepararme una copa… Tranquilo, no me la he bebido yo toda, me ha ayudado un fiel compañero, la soledad.
Ya está, me siento tranquila y feliz, a veces siento la necesidad de olvidarme de todo, y esto es lo único que me ayuda… Paz, tranquilidad y una buena botella de vino una buena copa... Recuerdo cuando no sabía diferenciar entre una buena bebida y otra, pero con la práctica, una va aprendiendo de todo, incluso sobre cosas de la vida…
Vaaaale, reconozco que te echo de menos, tengo la necesidad de hablarte, saber de ti, que me digas cosas y te metas conmigo, sigo estando perdida sin ti… Me ayudabas en todos los problemas que tenía, y aunque teníamos nuestras diferencias, siempre tuve tu opinión muy en cuenta, aunque no lo creas. En el fondo, creo que nos parecemos un poco, en cuanto al carácter, el mío es más débil, pero como personas en su conjunto, somos bastante parecidos… La soledad nos ayuda a pensar y reflexionar sobre tantas cosas, que a veces no sé si estoy en la vida real o en un mundo que yo invento a mi antojo...
Decir también que llevo un buen rato jugando con Skarty, mi cachorro, que ayer cumplió 5 meses... Es más lindo... No para de morderme con cariño y sin apenas hacerme daño alguno... Nos cuidamos el uno al otro, no hay relación más importante que una persona con su animal de compañía, sin obviar a la persona amada, pero como en este caso estoy sin pareja, le quiero más a él por las veces que intenta compreder mi humor y mi forma de ser, haciendo caso omiso de las cosas que le digo, o lo que hace por cuenta propia...