A menudo el éxito y el fracaso (esos dos malditos impostores) asoman la cabeza por la rendija de la inspiración, y te susurran al oído qué debes y qué no debes hacer...
Ahí comienza la batalla de un escritor! Apaciguando la angustia que le llena ante un folio en blanco, acallando esas interesadas voces del éxito y el fracaso, escuchando sólo, y de forma pausada y honesta, a su corazón...
Yo sólo soy un ladrón de palabras, un secuestrador de ideas y únicamente pido como rescate tu sonrisa. La música es el idioma del alma y las novelas son los besos que la imaginación da a nuestra vida. Cómo autora, sólo escribo la mitad de la obra, de la otra mitad debe ocuparse quien la recibe. Ahora te toca a ti, no me juzgues con ligereza, pues trato de impregnar en mis letras lo mejor de mí...
No importa si tienes éxito o si fracasas. No importa si llegas a la meta o simplemente te quedas a las puertas. Lo importante no es la meta, es el camino...
Hagas lo que hagas en la vida, triunfes o fracases, sea por divertimento o por oficio; hazlo con pasión. No importa si es bueno o malo, mediocre o sublime. El arte sin pasión es como besar a una piedra, carece de calor, de alma... Hagas lo que hagas en tu vida, hazlo con pasión. Una perla es un insignificante grano de arena, no es importante, nadie le presta atención. Pero el tiempo, la constancia y la pasión hacen de él algo precioso, algo tan valioso que hasta los océanos le rinden pleitesía.
¡Todo sueño empieza por ser algo pequeño!
