Aquel que exonera vehemente palabras incongruentes,improperios efusivos, sin sentido, y vanamente,tras una descarga de emancipación de su fina cordurade su traslucida desdicha, su pena y su amargura, no refleja más que un ser fracasado y abandonado que con falacias, reitera en ocultar su desagradohaciendo ver que la gente a su lado son malos,y así dar de lado a un ser acabado, que abandonada,lucha por sentir el calor de la plebe.
Ruin y mezquina para hallar un camino entre la soledad que la envuelve y disuelve en la naday salir de la mierda que día a día la embargapara igualmente llegar a la nada.
El reflejo de un ser acomplejada y huraña, impotente ante un mundo que no atiende desengaños, que encuentra en internet un mundo a su antojodel que se cree dueña y señora de ese entorno.
Y se muestra depredadora, y ataca con saña, con usura y maestría en el juego de palabras, con dos, tres, cuatro o cinco injurias diarias en busca de un defensor, que la mime y de calor,ya que el mundo se lo ha negado, por su insulto y chulería,su tono burlesco y su arrogancia, mezquindad y tontería.
